"- Yo no te pido nada -dijo él- salvo una cosa. Poder tener un minuto todos los días en que el cielo nos sonría.
- Pero ya no estoy enamorada -respondió ella.
- Pero no es eso lo que te pido -respondió él.
- Mira, el cielo no está para sonreírnos.
- ¿Estás segura?
Y el año comenzó..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario