domingo, 19 de mayo de 2019

Reflexión

Tengo muchas cosas interesantes en mi día a día y una de ellas no soy yo.

Desastre

Se me ocurre este título sin aventurar ningún contenido. Será un mind shot? Será que soy imbecil o simplemente que alguien ha aseteado todas las mariposas zona ballesta del siglo XII!

With No Shoes



Y esta fue la canción que en su día me atrapó de The Charlatans...luego me compré un par de discos más...y empezaron a aburrirme, no acababa de ver discos de la altura del Tellin' Stories o el Us and Us Only....

Pero esta canción siempre me pareció magnífica, las guitarras con wah y la forma de cantar de Tim Burgess.

Me hace gracia ahora el título de "With No Shoes", tiene otros mundos de significados, matices y universos adicionales a cuando la descubrí..."stone me and may you always have no shoes"

Joder qué rollos cuento. Son mis indies de los noventa.

Ideas con The Charlatans...



Hacía años que no escuchaba esta canción y, ahora, me echo en un sofá a saborearla, me leo la letra, brindo con un buen whisky con sabor a madera y pienso en cómo se adapta cada verso a mis días, cada palabra o cada acorde a mi cabeza o mis pensamientos. No son mi traje pero para salir a tomar el aperitivo no quedan mal, un traje informal con zapatillas de deporte blancas y unos jeans azules -lo adoro en los demás, alguien ya lo sabe-. Puede ser un momento para pensar que no siempre son los dados, a veces simplemente son malas jugadas. A veces podrías ir a casa con una idea o tal vez sólo esperar que el chapuzón no sea más que una tormenta que te pilló sin estar preparado, porque de pronto te das cuenta de que estás empapado. Estando así, mojado y con la sensación de que las carrozas que te acercan a casa partieron hace mucho tiempo, descubres que hay días para intuir que te secarás al calor de una hoguera de verano en una playa, bailando descalzo en la playa que no habíamos descrito en nuestras cartas, para concluir la jornada haciendo el amor sobre la arena.

Hacía años que vengo rumiando que escucho demasiado poco a los Charlatans, y viendo lo que soy, debería prestarles más atención. Quizá sea otro charlatán con un discurso feista a veces y efectista otra, solamente voy vendiendo crecepelo Johnson con mi carreta y mi escenario portatil, por pueblos distintos, eso sí con sombrero para no desvelar la trampa de mi alopecia no resuelta con el supuesto crecepelos milagroso.

Una canción con cerillas que iluminan los rostros de las historias que el trovador nos desgrana, la vida, los amigos, los amores, el día y la noche de nuestros rostros, todo ello embotellado en un vidrio de colores ambarinos que guardamos para emborracharnos cuando nadie nos oye, como si todo fuera una gran broma de la que luego solo recordamos el sabor de las lágrimas. Los momentos nos superan en muchas ocasiones, otras veces las casualidades nos sorprenden y nos traen toneladas de sonrisas en forma de libros, palabras, sonidos, paseos por mundos que poco comprenden. Otras veces soy un fraude y otras soy alguien que tiende la mano para que el desastre que atenaza la mente pueda convertirse en una pequeña broma que no era para tanto.

Pero todo, quizá, todo esto sea imposible...¿o no?

sábado, 18 de mayo de 2019

Demasiadas cosas? o apenas alguna?



Mejor The Kinks...además la letra va mejor...

Me da que...




Algo no funciona en mi cabeza...algo no funciona.

Y no sé si esta canción de The Pale Fountains me gusta, ni siquiera si me gusta The Pale Fountains, a veces me recuerda a Spandau Ballet.

miércoles, 8 de mayo de 2019

Noche de fútbol

El triunfo de lo inesperado

“Yo quería una misión, y por mis pecados me dieron una.”

La frase es de Apocalyse Now, la dice el capitán Willard -Martin Sheen- en su habitación de Saigón, esperando que comenzara un viaje que le llevaría próximo a la locura. Y ayer en Anfield los jugadores vestidos de rojo tenían una misión en mente. Sus pecados fueron enmarcados en una escena situada en el Camp Nou hace una semana. Un partido donde ejercitando un juego sólido y de solvencia, se quedaron en nada, en menos que nada, en una derrota quizá incomprensible, pero ahí estaba, un contundente 3-0 que suponía una tarea hercúlea a la vuelta.

La remontada aparecía como una misión imposible donde además de lo complicado del resultado había que sumar las lesiones de Firmino y Salah, sus dos estrellas en la punta. Firmino, el hombre de la pausa y de las decisiones en la delantera, Salah el talento explosivo. A la lista de damnificados se sumaba Keïta como castigo adicional al excesivo 3-0 del partido de ida en la ciudad condal. Pero los chicos de ese irreverente alemán rubio con pinta de DJ querían llevar a una multitud al éxtasis en una noche de 120 bps, perseguían conseguir un clímax, querían el orgasmo que les podría esperar en una noche loca de baile en uno de los estadios míticos del balompié, en el templo de los Reds, con la grada Kop gritando y volviéndose loca ante lo increíble, el triunfo de lo imposible
Porque era imposible, era un trabajo dionisiaco salir a pelearle un puesto en la final de la Champions League al Barcelona, con un 3-0 en contra, con tus estrellas lesionadas, con la sensación que tu mejor partido te había deparado una derrota incomprensible pero que estaba allí. Y tenías que luchar contra eso.
Así que no había otra forma de afrontar el partido de vuelta más que con la pasión del que juega a este deporte como si fuera un partido de barrio. Así llegó el Liverpool, con el desparpajo de los colegas de la calle de al lado, del campo de tierra, del arrabal, del que sale a jugar sabiéndose peor por la fama pero con la conciencia de que, al final, son unos tíos con pantalón corto que juegan contra otros que también llevan pantalón corto…y si todo se desarrolla bien, once contra once.
Así afrontó el partido el combinado rojo, el de la ciudad donde cuatro muchachos crecieron para enseñar al mundo que la música no es una cuestión de viejos, dónde la clase obrera creció en la grada The Kop para buscar sus ilusiones cada fin de semana, en un lugar distinto al puerto o Kirkdale. Con la consistencia del que se juega poco en el resultado y mucho en la actitud. Y poco a poco, la historia que ya estaba escrita tuvo que llamar a un nuevo escriba que redactara el destino de esta semifinal de Champions.
Esto está escrito antes de saber qué pasará con Totenham y Ajax, pero da igual, porque la realidad es parecida. Da igual si pasan Ajax o Tottenham, ambos han sacado de la vía a los esperados, a los chulitos, a los que sacan portadas de periódicos un día sí y otro también. Ajax, Liverpool, Tottenham...son caras exactas de la misma moneda. Tottenham y Ajax están enfrentados en una semifinal de barrio, donde los equipos se juegan el prestigio entre el barro de los no alumbrados por el poder establecido, no hay Juventus, no hay Barcelona, no hay Real Madrid, ni Bayern Munich ni Manchester City o United. Son las semifinales de los outsider. De los que no salen en los periódicos como los grandes reventadores del mercado, los que tienen que ganar sí o sí, los que gastan y gastan, fichan a mil millones por minuto, se ríen del resto y además van configurando el negocio del fútbol de los próximos años en nuevos formatos de la competición continental donde los “grandes” se repartan los beneficios de las televisiones en una fiesta de la opulencia donde los que no están invitados quieren entrar simplemente para tomar cacahuetes…el caviar es para otros.
Por eso me alegro de lo de hoy y de lo de mañana, pase quien pase -aunque voy con el Ajax-, la final de este año va a joder a unos cuantos, no hay ninguno de los que preparan el “futuro” de la competición, no hay ninguno de los que diseñan lo que debe ser, no están los que juegan a los dados para decidir los próximos balones de oro, los próximos presupuestos, las próximas reglas o si el VAR tiene sentido o no,…simplemente van a estar el Liverpool y el Tottenham o el Ajax.
Esto es un palo para muchos, con esto no quiero decir que el Liverpool sea un “pobre de Europa en el fútbol” pero para mí no es uno de los que ”manejan”, no es quien va regando el paso de Ceferin o del siguiente que llegue.
De todas formas…me quedo con el cuarto gol del Liverpool, No sé si esto es el triunfo de los que crecieron jugando en el barrio pero para mí es el triunfo de lo alternativo. No hay una única realidad, las realidades dependen del futuro que se plantee y, en este caso, el futuro del día uno de junio tiene una pinta muy interesante
 .

Quizás

  El mundo se me cae, demasiado. Hoy se me cae con un amigo, y no tengo claro por qué. Pero siento que se me cae. Hoy el mundo, de nuevo, ...