domingo, 20 de enero de 2019

Cosas en verde...


Nadie pensó que el mar era verde, pero el verde llegó a las laderas de tu corazón y entonces pensaste que quizá el mar podría ser verde pese a que la gente no podía pensarlo. Pensaste que el mundo tenía varas de medir, unas largas y otras cortas. Varas en las que tú no podías medirte porque todas te superaban y no podías averiguar si te superaban por fe o simplemente porque las ramas tienden a crecer en el lodazal que drenaba lo puro y hermoso de nuestros cuerpos.
Y entonces llegó el mundo de las sensaciones.
Quizá deberían enseñárselos a más personas.

No...o pregunta al Señor Fantasía.


NO CREO EN TU MUNDO. (Reflexión en verso dedicada a este mundo del capital)

No soy de ese mundo.
De ese tan correcto,
sin risas, sin música,
sin acordes y sin cielo.
No soy de ese mundo.
Del que vive de lo recto,
del que odia las trifulcas
por temor a lo incorrecto.
No soy de ese mundo.
No soy el que lame un pirulo de sabores que no elevan,
no soy el que tiene las rodillas laceradas.
No soy el que fue a tu sitio, lengua y punto en boca.
No soy el que tiene las ideas a fuego grabadas.
No soy de ese mundo.
De ese que pertenece a una fantasía
que en virtud del egotismo
se muestra en el aire cada día
mientras otros se desprecian,
 puto abismo.
No soy yo quien irá a alabarte,
a regocijarme en tu lisonja.
No seré yo quien tiña esto de arte
cuando desde el templo parece trola.
Mi arte se parece a mil canciones
sin ningún espectáculo circense,
se parece más a una densidad de olores
que tiene las ganas de saberte
y menos las de loco volverte
por el día de los locos alzados en lo inerte.
Mantenido en tu mundo por tu ansia,
esa que repleta tu cuerpo del deseo de la fuerza 
para ser en el mundo que pergeñas
principio de todo
el alfa y el omega
el gestor de cataclismos
vendedor de lodo
lobo de día,
puto abismo,
no jugaré tus cartas,
que me suenan baldías.
De las vidas de miles,
del terror de cientos,
del sabor de decenas,
de su miedo te alimentas.
De quien no tiene el mundo por vivir pues vive de pena.
No soy de ese mundo…

domingo, 13 de enero de 2019

Poemas de Valente...

Me gusta Valente...es descarnado, complejo y profundo a veces, y de un verso que parece una prosa plagada de referencias que uno no alcanza a abarcar. Me dejan dudas sus poemas, me dejan pensando e intentando asir el sentido para exponerlo a la luz de los días que vivimos. Me gusta Valente.

 MATERIA

Convertir la palabra en la materia
donde lo que quisiéramos decir no pueda
penetrar más allá
de lo que la materia nos diría
si a ella, como un vientre,
delicado aplicásemos,
desnudo, blanco vientre,
delicado el oído para oír
el mar, el indistinto
rumor del mar, que más allá de ti,
el no nombrado amor, te engendra siempre.

sábado, 12 de enero de 2019

El sur

Del gran poeta José Ángel Valente




El sur como una larga,

lenta demolición.


El naufragio solar de las cornisas

bajo la putrefacta sombra del jazmín.


Rigor oscuro de la luz.


Se desmorona el aire desde el aire

que disuelve la piedra en polvo al fin.


Sombra de quién, preguntas,

en las callejas húmedas de sal.


No hay nadie.


La noche guarda ciegas,

apagadas ruinas, mohos

de sumergida luz lunar.

La noche.

El sur.



Me pierdo en qué será ese sur que aparece sin mayúsculas, el sur andaluz? el sur de tu cuerpo? el sur de tu alma? el sur de la ciudad? el sur del día? ...simplemente el sur.

lunes, 7 de enero de 2019

Gran poeta...

Imsonio 10
Marina Tsvetaeva


Otra vez una ventana
donde otra vez no se duerme.
A lo mejor beben vino,
a lo mejor no hacen nada.
O tal vez, manos unidas,
no separan esas manos.
En cada casa, mi amigo,
hay así una ventana.
Separaciones y encuentros:
gritas, nocturna ventana,
quizás hay cientos de velas,
o quizás sólo tres velas.
Sin reposo
mi cabeza.
En mi casa
ha entrado eso.
¡Hay que rezar por la casa sin sueño!
¡Y rezar por el fuego en la ventana!

Covers iguales...the great Gig in the Sky


Para los que conocemos la original este cover es clavado a la canción del disco de Pink Floyd. Es maravilloso, que pedazo de canción, no sé si llorar cuando la escucho o simplemente quedarme extasiado por la belleza.

¿Un simple juego?



Solo me apetecen canciones tranquilas...y eso que he estado escuchando a The Jam.

Cosas en verde...

Nadie pensó que el mar era verde, pero el verde llegó a las laderas de tu corazón y entonces pensaste que quizá el mar podría ser verde p...