lunes, 6 de agosto de 2012

Saldando cuentas con uvas...


Hoy, después de muchos días, contados en años más de uno, hoy, sepulté el pasado en forma de botella de vino. Hoy decidí que tenía que terminar de beberme aquellos días tan inciertos. Hoy después de bardos y musas, después de esdrújulas y de versos, de lamentos y sordera, de días y días y días de llantos sin entender el devenir diario, después de perdones no perdonados y de islas no desiertas porque había puertas rogadas, hoy, tras el día a día que nos sepulta decidí que era momento de guardar una botella vacía y para ello había que vaciarla.

Y para sellarlo había que escribirlo, y me pongo a Billie Holiday para que me acompañe. Podía tener mil compañías distintas, podían ser Kings of Lion, o Placebo, o Blur…pero tocó Billie…la grande.

Y llevo mucho sin escribir porque mis palabras están ausentes, buscando otros momentos o simplemente dormidas por cansancio o quien sabe porqué. Y ahora escribo porque es lo que sale, pero sé que lo que sale no tiene suficiente peso como para mirarlo con cierto orgullo, más bien es un retazo de letras juntas que se componen como si fueran algo y, en el fondo, son muy poco.

Ahora mi rutina es más rutina, pero tengo la música. Algo es algo.

Hoy me tomé el pasado en una copa, y fue una sensación extraña. Apenas era consciente de lo que hacía, pero tenía la sensación de que tenía que hacerlo. Lo importante quizás haya sido que no he sublimado el momento. Y eso me parece que está bien.

Hoy el día es caluroso, pero menos que otros. Hoy el aire susurra palabras extrañas, en lenguas no conocidas. Hoy es lunes y, si todo va como hasta ahora, mañana será martes. Parecerá algo normal y corriente pero, en serio, es un hecho excepcional. Apenas lleva dos mil años siendo así…


martes, 3 de julio de 2012



Érase una vez una selección que siempre caía en cuartos, que hacía real la frase “jugar como nunca y perder como siempre”, que se encontraba con Tassotis, con Cardeñosas o con Al-Ghandoures, que tiraba penalties decisivos a las nube sin parar ninguno.

Erase una vez una selección que nos decepcionaba y no entendíamos porqué cuando había jugadores de clase y calidad.


Así iba a comenzar el texto de este blog, una nueva entrada con referencia a la selección nacional, esa que nos ha regalado unos cuantos momentos de alegría en el desierto rutinario de desazón. Unos instantes donde la sonrisa se instalaba como gorriones en el nido de un árbol seco y maltrecho por tanta soledad en el mundo del horror gris.
Pero así se quedó el texto…no me vinieron ganas de seguir escribiendo sobre fútbol. Sobre alegrías que duran dos días y el tercero volvemos a mudarnos al barrio del dilema, ese donde vamos eligiendo entre la tristeza y el aburrimiento.
Me dicen por ahí que no me valoro lo suficiente. No sé si es así, creo que tengo algún valor, quizás no especial, o quizás poco útil, o poco duradero en la admiración. Sé que mis luminosidades no suelen durar mucho, son fuegos de artificio que se desvanecen con el pasar liviano del tiempo.

Me dicen que vaya a saludar por tierras prohibidas. Allá, en las tierras del abismo habitan seres angelicales con espadas de fuego que te atraviesan sin darte cuenta. Maniobras oscuras que hacen que te quedes epatado por su belleza para luego sentir el cortante filo helador de la llama afilada. Son seres que establecen treguas de doble filo, con palabras ambiguas y contradicciones olvidadizas. Son dragones que rehacen un Ragnarok eterno cada vez que alguien cree ascender a Asgard, cada vez que alguien liba el néctar de cabellos dorados. Cada vez que te acercas a lo irreal.
Me dicen que vaya por esas tierras…me lo dicen seres tranquilos, con voces que suenan sinceras. Seres que no saben de todos los horrores de las tierras que habitan. Me cuentan que me protegerán de los horrores que ellos conocen…pero ignoran los otros…

Hoy iba a hablar de la selección…del combinado nacional. Pero me quedé pensando que el combinado nacional era un dyc con casera.

martes, 26 de junio de 2012

Shakespeare in love aparece, tócate los cojones



Tiempo ha, como empezaría uno de esos a los que le gusta lo antiguo, que no escribo con relativa calma en el blog. Motivos no me faltan para huir de la escritura, tengo varios fantasmas que me golpean, tres dragones que echan fuego por la boca y prenden mis deseos de helio convirtiéndolos en inflamables, unos catorce elfos que se entretienen lanzándome flechas des una colina escondida y un maquinista que decide que el tren del ayer no arranca porque se quedó averiado en el pasado.

Con todos estos motivos no puedo tener una apuesta continua por el escribir, apenas siquiera puedo tener una apuesta por nada y como mucho me quedan puestas de sol para contemplar si mi estúpida forma de ser me lleva a ello. Es por ello que el escribir ahora es un trastorno que me agujerea el alma con balas de anhelos pasados, y eso no acaba de gustarme.

Hoy, por ser hoy o por ser un día más o, simplemente, porque de vez en cuando el espíritu te pega una hostia de esas que duelen y no sabes a cuento de qué vienen, hoy, como decía, me han aflorado dos lágrimas pensando en pasados que no fueron porque jamás se permitieron ser. Han aflorado tan levemente que no han humedecido mi piel, los surcos labrados por las mismas en anteriores ocasiones estaban esperando con los brazos abiertos el caudal salado para sentirse refrescados…pero no, no deslizaron por mi cara. Los párpados se encargaron de enjuagarlas y no alcanzaron el precipicio por el cual lanzarse para humedecer la cara.

Pero, sintiendo esto, pensé que debía escribir. No por nada. O sí. Pero debía hacerlo. Pensé que debía escribir en particular y en general. Pero el particular me lo contuve porque nunca lleva a nada y el general es este que aquí se lanza a un vacío de lectura que es ignorado por doquier y que no vale para nada, salvo para la propia prosa.

Hoy, entre miles de cenizas arrumbradas pñor el paso de tiempo, decidí escribir un poco. No historias de personajes creados en mi universo, no universos paraleos, no sobre bosques de los aqueos o cercanos al parnaso. No…hoy quería escribir sobre lo que pasa en un día de verano…y, amigos míos, desconocidos o conocidos…lo que he descrito es lo que pasa en el verano. En el mío.

Si tuviera que elegir canciones ahora serían The Last Train, You Were Always in my Mind, Green Eyes, Wild Horses, Shine on you crazy diamonds, Desperado, Don’t let the sun catch you crying…



Hoy es verano, hace calor, plomo sobre nuestros pasos. Hoy Shakespeare apareció en forma de soneto extraño, hoy las llamadas de un Shakespeare enamorado aparecieron en el recuerdo de películas imposibles, de teatros isabelinos olvidados, de siglos de literatura inglesa desechada, de ganas de ver cine…pero no sé...creo que esta peli me decepcionaría si volviera a verla...

lunes, 18 de junio de 2012

Combate irreal con brazos caidos


Pongo Segundo Asalto de Love of Lesbian, cuenta como una historia se varía porque alguien no sabe manejarla. Y creo que Pergúmeno curado de su imagen puede cantarla…vayamos a ver qué hace.

Pergúmeno hablando a Musa con la duda de que le oiga

El segundo asalto de tu recuerdo ya no duele, ya no es como antes. Pero tu insistes, Musa, en golpear desde el hielo de tu interior. Es algo extraño, porque es verdad que a quien te ayuda lo rechazas sin pensar y conmigo has hecho igual.

Y ahora solo hablo yo, para romper el silencio del largo enero. Pero tu reinado de silencio no es más que una falsedad, y sé que ahora soy incómodo que aparezca para romper la frialdad que impones. Yo no hice nada, solo fuiste tú quien te dedicaste a golpear bien, y tus pasos se alejaron en cantidad de cien veces cien, solo por estar alejada de quien te hace bien y no pretende más que tu sonrisa y tus palabras.

Pero ya está todo atrás, ahora el hielo es un elemento más del paisaje que te rodea, estás en tu bloque de nieve sin derretir y yo solo puedo hablar notando tu incomodidad al escucharme.

Todas las decisiones fueron elaboradas en tu laboratorio de neones imposibles, combinando elementos extraños para lograr un filtro de lejanía invernal mezclado con golpes de los asaltos que decidiste librar a base de impactos sobre los puentes que mis manos tendieron para ayudarte.

Ganas tu segundo asalto…y lo haces bien. Tú sabrás, Musa, tú sabrás.


jueves, 24 de mayo de 2012

Piensa las maniobras...


Es un punto extraño en el escaparate encontrarte con un vestido de Channel en medio de dos orugas que tocan el violín. Ese momento te sorprende en una pirueta de velocidad impresionante ante las virtudes del salto que comprende la realidad. Ese momento lo guardas en el bolsillo del olvido para que, cuando no tengas nada que quiera desaparecer, tirar de ese instante. Son instantes que valen de repuestos a la rutina del desmemoriado que saltó en una pértiga infinita al otro lado del resguardo que era el patio de lo normal.

Y el caso es que entre 3 melocotones escondidos en el acervo del azar encontraste una máquina unidimensional de adivinanzas, para entretenerte hacia atrás en planificaciones del pasado que tienen hitos que se cumplieron y no pudiste planificar, lo cual es tremendamente desagradable.

Y las cadenas del día a día se convierten en acero de azúcar mientras que tus deseos son un millón de trozos de chocolate que echar al desayuno de cada mañana, con una perspectiva de cacao eterno para entretenerte cada día.

Y si te encierras entre ti mismo, qué tal una canción como Maniobras de Escapismo???


domingo, 20 de mayo de 2012

Retazos de unas letras que no saben si quieren salir...


No tengo ganas de escribir, llevo mil años sin ganas de escribir, solo quedan ganas de escuchar a Love of Lesbian, y, con suerte, escribir alguna letra estúpida.

No tengo ganas de escribir pero, afortunadamente, veo alguna que otra película. De esas de hace mucho, en blanco y negro, en versión orginal. De Cary Grant que me encanta. Esta noche me vi The Awful Truth, o La Pícara Puritana en español La Dunne invadiendo la pantalla con Cary en su papel de marido distante, abandonado y enamorado. Esa ironía tan típica de Hawks, Lubitsch y McCarey.

Hoy me vi la peli, después de una extraña final de Champions donde la justicia pasada le dio al Chelsea lo que le quitó hace unos años. Eso que nos debe a los colchoneros, pero que apenas reclamamos porque nadie recuerda porqué nos lo debe. Eso queda para nosotros.

Hoy me vi una peli de antes de 1940 y lo pasé pipa, recordando otra similar, recordando que el cine no son solo efectos especiales. Y eso poca gente de ahora lo sabe.

Hoy dudé entre el Drácula de Stoker o una peli antigua y ganó lo antiguo.

Hoy llevo obsesionado con Love of Lesbian como hace meses, con un grupo hipnótico con trances multicolores que se convierten en cerraduras de logros automáticos. Una banda de brumas espesas con aspersores subsónicos que nos convierten en auditores de una realidad coloreada en conjuntos imposibles de longitudes de onda.

Hoy tampoco tengo ganas de escribir pero puse unas letras…




Quizás

  El mundo se me cae, demasiado. Hoy se me cae con un amigo, y no tengo claro por qué. Pero siento que se me cae. Hoy el mundo, de nuevo, ...